La venganza de Nadal sobre Rosol

Dos años después, Nadal se tomó la revancha ante el checo Rosol. Si en su día el centroeuropeo dio la campanada eliminando al mallorquín en 5 sets, hoy ha sido el número uno quien se ha apuntado la victoria (46 76 64 64).

Fin de ciclo para David Ferrer

Acumulaba 16 torneos del Grand Slam sin apearse de los octavos de final, 4 años en los que ha tenido que retrasar el billete de regreso a casa siempre a la segunda semana del torneo Grande que disputaba. Kuznetsov (67 60 36 63 63) lo mandó de vuelta en la segunda ronda.

Los calzoncillos negros de Marc López

Las tradiciones de Wimbledon nunca dejan de sorprender. Sabíamos de lo exigentes que se vuelven con que los jugadores vayan de color blanco, pero la situación ha llegado al límite de pedirle a Marc López que cambiara de ropa interior.

Sharapova llega en un Porsche 918 Spyder a la fiesta pre Wimbledon

La ganadora de Roland Garros, María Sharapova, sorprendió a todos los presentes cuando llegó a la glamurosa fiesta Pre Wimbledon en un Porsche 918 Spyder conducido por el piloto Mark Webber.

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18 de enero de 2014

Bautista y Muguruza, dos agradables sorpresas



No partían entre los favoritos, pero se han colado por méritos propios entre los 16 octavofinalistas de sus respectivas categorías. Poca gente confiaba en ver los nombres de Roberto Bautista y Garbiñe Muguruza a estas alturas del cuadro, pero ahí están, firmes, con ganas, confiados y preparados para luchar por alcanzar los cuartos de final. Son palabras mayores, pero nos han dado licencia para soñar.

26 de junio de 2013

Dark Wednesday


Las cifras abruman, queman. Los datos son lamentables para el tenis en general, y para Wimbledon 2013 en particular. Este 26 de junio de 2013 se recordará como el ‘Miércoles negro’ en los anales de la historia del tenis.

Lo que prometía ser una jornada apacible donde los favoritos pasaban de ronda sin problemas se convirtió en un cementerio de ex números 1. Ninguno de los que entraron en liza consiguieron pasar de ronda, y no fueron ni 1, ni dos, fueron 7. Azarenka, Sharapova, Ivanovic, Jankovic, Wozniacki en chicas, y Hewitt y Federer en chicos, engrosaron la lista de prematuros eliminados en una edición de Wimbledon que está siendo para olvidar.


A la racha de eliminados por el mal juego, se unieron los que quedaron fuera del torneo a causa de las lesiones, que también fueron demasiados, una cifra récord, algo que no deja de inquietar y poner dudas sobre el estado del verde pasto londinense. Azarenka, Tsonga, Shvedova, Cilic, Stepanek, Isner y quien fuera verdugo de Nadal, Steve Darcis.

Además, las caídas desde el primer día han sido constantes. Resbalones y más tropiezos han sufrido otros tantos tenistas, que ya salen a las canchas con miedo a padecer duras lesiones. Los favoritos van cayendo, dejando el paso libre a los más resistentes o a los que todavía no han tenido la desgracia de toparse contra el césped.

Freno al FedExpress
Sin duda, la jornada de hoy quedará marcada por la eliminación del mejor tenista de la historia, Roger Federer. El tenista suizo cayó por primera vez en su carrera en la segunda ronda de un Grand Slam. De hecho, no se veía fuera de los cuartos de final de un torneo grande desde Roland Garros 2004. Y fue precisamente aquí, en Wimbledon, en su casa, donde se ha visto triunfador en 7 ocasiones, y donde aspiraba, más si cabe tras la derrota de Nadal, a igualar el registro del manacorí de cosechar 8 preseas del mismo Grande.

No pudo ser. Un entonado Sergiy Stakhovksy se topó contra el helvético, que a pesar de conseguir golpes solo al alcance de su talento, se vio superado en los momentos decisivos por el 116º del mundo (67 76 75 76), que reivindicó el olvidado saque y volea para ganar partidos en Wimbledon.

El drama de Federer no termina con la derrota. Al defender el título del año pasado, la clasificación se cebará una vez termine el torneo con el que fuera número 1 del mundo y se verá superado por David Ferrer (que será 3º) y Rafa Nadal, en un primer momento, y por Thomas Berdych, si el checo consigue ganar el torneo, algo que, visto lo visto, tampoco sería nada descabellado.

Parece que, tras las derrotas de Federer y Nadal, el cuadro se abre para el británico Murray, que ha vencido en 3 sets sin problemas a Yen-Hsun Lu. Ahora se topará con Tommy Robredo, que continúa sin fisuras. Su teórico rival en las semifinales saldrá de un conjunto de ocho tenistas, que a priori no contaban para tal hazaña: Kubot, Paire, Mannarino, Brown, Almagro, Janowicz, Melzer o Stakhovsky.

Mañana es el turno de la parte alta del cuadro. Con Djokovic y Serena Williams como platos fuertes. La cosa pasaría de drama a película de terror si alguno de los dos fuera eliminado en esta jornada. Pero, tal y como se han planteado las circunstancias en este ‘Dark Wednesday’, ya no hay nada que esté fuera del guión. 

15 de septiembre de 2009

Mamá coraje

Tenía el blog prácticamente olvidado, pero el retorno a lo grande de la enorme –y no por sus anchas caderas- Kim Clijsters me ha hecho recapacitar y volver a teclear sobre el tenis.

Jada vio desde la grada como su madre se coronaba en Nueva York, desde allí le dio fuerzas. Vio como la tenista belga regresaba a Flushing Meadows tras su retirada no para probar –como los retornos de Hingis o Davenport-, sino para ganar.

Kim Clijsters, ex número 1 del mundo, jugó un tenis brillante durante las dos semanas del torneo. Se fue deshaciendo de sus rivales con una facilidad fastuosa. Sólo la francesa Marion Bartoli y la número 3 del mundo, Venus Williams, fueron capaces de arrebatarle un set a la jugadora de Bilzen. Venció incluso a Serena Williams (6-4, 7-5), tras el lamentable incidente con las amenazas de la norteamericana a la jueza de línea.

Así, la final parecía decantada de antemano para Clijsters. Era la favorita por su recorrido hasta la final, por su trayectoria y, sobre todo, por su historia personal: la belga volvía después de estar dos años apartada de las pistas para ser madre de una niña rubia y preciosa.

No fue el partido más vistoso del US Open, puesto que tanto Clijsters como su rival, la sorprendente danesa Caroline Wozniacki, salieron a la pista atenazadas por los nervios, sabedoras de la responsabilidad que les suponía estar en la gran final de un torneo del Grand Slam.

Finalmente se cumplieron los pronósticos y Clijsters alzó el título en Nueva York (7-5 y 6-3) envuelta en lágrimas de alegría e ilusión, lágrimas de madre. Es la primera mamá que vence un Grand Slam en 29 años, desde que la australiana Goolagong se impusiera en Wimbledon 1980.

Clijsters suma su victoria 14 de forma consecutiva en Nueva York, alzó el título en 2005 y, desde entonces, no había vuelto a competir allí: el 2006 por lesión no pudo defender el trofeo, y en 2007 y 2008 ya se encontraba retirada.

Ahora, gracias a su segundo Grand Slam, se coloca como 19 del mundo y ya hay quien la incluye en las quinielas para estar entre las ocho mejores en el Masters de Doha. Parece demasiado prematuro todavía, puesto que quedan pocos torneos y la belga quiere descansar, disfrutar del trabajo cumplido y, sobre todo, disfrutar de su pasión desde hace año y medio: la maternidad.